Decidí escribir este artículo porque desde hace algún tiempo vengo escuchando, en diferentes escenarios y puntos de encuentro, comentarios de la innovación empresarial que hacen referencia a un “imaginario colectivo”, por llamarlo de alguna manera, respecto a la capacidad de innovar o de gestionar innovación de las grandes empresas. Lo cual me parece extremadamente interesante porque, aunque es cierto que en estas empresas normalmente existen un poco más de recursos, también existen un poco más de procesos, un poco más de procedimientos, de políticas, de estructuras, de gobierno y de personas que requieren participar en cada decisión que se toma.

Entonces, hablemos un poco más del tema. Hay muchas razones por las cuales muchas personas pueden pensar que las empresas grandes son o pueden ser más innovadoras, empezando por la trayectoria que la mayoría tienen en el mundo de la innovación. Muchas de las grandes compañías cuentan con la capacidad de percibir la tendencias y subirse en ellas de acuerdo al valor que perciban de las mismas, es por esto que en las compañías grandes se habla de innovación hace ya varios años y es desde esos momentos que empezaron a entenderla y aplicarla en sus organizaciones. Otra razón por la cual existe esa percepción corresponde al presupuesto y el impacto con que cuentan los productos, servicios y las marcas de estas compañías, que permiten comunicar de una manera muy efectiva los cambios y/o mejoras en sus propuestas de valor, el lanzamiento constante de nuevos productos y servicios permite que estas compañías siempre estén sonando como referentes de innovación.

Ahora bien, no todo es color de rosa para estas grandes compañías, porque como dicen por ahí en los comics “con un gran poder viene una gran responsabilidad”, y es entonces cuando estas grandes empresas están llamadas a representar de la mejor manera la innovación, ya que como hemos establecido hay muchas personas y muchas otras empresas con los ojos fijados en ellos y los ven como pilares y ejemplos de buenas prácticas y liderazgo en innovación. Ahí viene lo complicado del asunto, porque aunque en una gran empresa si existen o pueden existir más recursos, siempre van a ser recursos escasos porque hay muchas cosas con las cuales debe competir la innovación, también como mencionamos antes, existen o pueden existir más procesos para darle una mejor estructura de ejecución a la innovación pero en ciertos casos. Son esos mismos procesos los que terminan “estirando” los tiempos de desarrollo de los proyectos de innovación. La innovación representa cambio y creo que es casi obligatorio en este punto usar la referencia de cómo las grandes empresas suelen tener tendencias “paquidérmicas” al momento y la velocidad de cambio, no estoy diciendo que éstas compañías no puedan cambiar ni transformarse, al contrario, estoy diciendo que estas organizaciones requieren renovarse y reinventarse por medio de la innovación para lograr más y mejores resultados.

Es decir que aunque “el pasto siempre se vea más verde en el vecino” y aunque las grandes empresas puedan parecer y llegar a ser grandes referentes de innovación, se enfrentan día a día a grandes retos para movilizar culturas y personas arraigadas en la tradición y en la operación que precisamente les ha permitido llegar a donde están y ser lo que son. Siempre van a existir retos y es por eso que desde estas mismas organizaciones surgen necesidades como el agilismo y la transformación digital, las cuales utilizan como grandes palancas que les permitan movilizar a esa gran masa que es la compañía, que les permita generar cambio y promover la innovación no solo como un elemento clave desde la estrategia sino lograr el gran reto de que logre ser parte del día a día de la organización y deje de “competir” con la importancia y la urgencia que trae consigo este mismo día a día empresarial.

Finalmente, creo que la recomendación es a construir desde lo que se tiene y no enfocarse lo que hace falta; tanto la pequeña, como la mediana y aún la gran empresa enfrentan grandes retos a la hora de innovar, al igual que con el emprendimiento, difícilmente va a existir un momento ideal para empezar a innovar. En cada etapa y en cada momento van a existir retos diferentes y va a exigir un compromiso real de la gerencia y de todos los colaboradores, así que la invitación es a seguir a los grandes, a usarlos como fuente de inspiración pero no más que a los pequeños y no más que a todas estas “Start ups” que día a día enfrentan el reto de innovar y logran rediseñar o reinventar su modelo de negocio apalancados en la innovación y el entendimiento del cliente, a innovar todos, a innovar juntos y a innovar con resultados e impactos positivos para nuestras organizaciones.

Comentarios