En las últimas semanas tuve la oportunidad de escuchar primero a un grupo de más 36 empresas pequeñas y medianas, y segundo a un grupo de más de 20 Startups. Responder a modo de entrevista y Pitch respectivamente las preguntas: ¿qué te hace diferente de tus competidores? y ¿por qué tus clientes te eligen? Fue una experiencia muy enriquecedora y gratificante el ver cómo todos y cada uno se han comprometido en cuerpo y alma a resolver un problema y/o satisfacer una necesidad. Tal cual y como se ve en la industria y en la realidad, al final unos logran hacerlo mejor que otros y esto me llevó a escribir este artículo tratando de resaltar cuáles son aquellos elementos que logran que una empresa se presente, se venda y se maneje como empresa que cuenta con una propuesta de valor innovadora.

Todo puede empezar con la idea, es muy importante tener una gran idea o mejor dicho, identificar una buena oportunidad. Es decir, identificar un problema que requiere solución y encontrar una muy buena manera de resolverlo. Sin embargo, la idea requiere de un alto nivel de pasión y compromiso que se deben ver reflejados directamente en la disciplina y en la ejecución de la idea. Creo que muchos de los que lean este artículo pueden haber experimentado la gran diferencia que se siente cuando tienes enfrente a un socio fundador o al gerente de la empresa contándote sobre su propuesta valor y luego ver a un colaborador o a otra persona contándote la misma historia, es muy evidente que ese interlocutor siempre va a terminar influenciando esa percepción de la audiencia de la idea y de la oportunidad que representa el negocio.

Hablemos un poco de esa mezcla de pasión y compromiso, porque por más que cada día vemos leyes y normas que buscan facilitar la creación y el sostenimiento de empresas, la dura realidad es que hoy es muy complejo mantener a flote una iniciativa empresarial, al menos en el debido estado de legalidad y cumplimiento que deberían tener todas las compañías. Esa pasión y ese compromiso funcionan como la gasolina que ayuda al empresario a continuar, a pesar de las negativas, a pesar de la competencia, a pesar de la normatividad y de todos los ires y venires del día a día empresarial. Son esa pasión y ese compromiso los que permiten sopesar esa carga emocional que trae consigo el emprendimiento, y son esa pasión y ese compromiso los que le permiten al emprendedor: estructurar, validar e iterar su propuesta de valor, enfrentarse al mercado, aprender y desaprender pero siempre manteniendo claro su foco y sus objetivos.

Ahora bien, de pasión y de buenas ideas no se vive, se requiere tal vez una de las variables más críticas para diseñar e implementar una propuesta de valor innovadora y eso es la capacidad “real” de ejecución del emprendedor y del equipo directivo, es ahí donde se marca una verdadera diferencia y es ahí donde se puede evidenciar quién puede dar el salto, realizar el cambio o reinventar su negocio según se requiera. Las ideas fluyen cuando se está mirando al mercado y al consumidor, cuando una persona trabaja desde la demanda porque está enamorada del problema y no trabaja desde la oferta porque está enamorada de su producto, marca y/o servicio, esa capacidad de ejecución es la que vende y es la que genera resultados. No es un secreto que sea esa misma capacidad de ejecución uno de los ítems más valorados en un emprendedor o en equipo de emprendedores al momento de recibir una inversión para el crecimiento y la consolidación de su empresa. Una inversión para ejecutar de la mejor manera su propuesta de valor innovadora.

Hay tantas oportunidades como emprendedores, sin embargo, no hay tantos empresarios que logren atravesar esas difíciles etapas iniciales, esas etapas donde la clave es conseguir esos “early adopters” que le crean a una idea, que le apuesten a una propuesta novedosa y diferente y que finalmente validen que tu propuesta no solo les resuelve el problema sino que logra mejorar de una u otra manera su calidad de vida. Como lo he mencionado en otros artículos, no existen fórmulas mágicas, pero sí existen experiencias y aprendizajes que sirven como punto de partida, existe un conocimiento que si se gestiona bien, puede ser una gran fuente de inspiración y de innovación. Recuerden que solo están a una idea de crear, moldear o identificar su propuesta de valor innovadora, eso que les permitirá responder con total confianza y tranquilidad, ¿por qué les compran sus clientes? y ¿qué los hace diferentes?

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